El acusado fue condenado a cinco años de prisión efectiva.

Un hombre de 38 años conocido como “Iki”, fue condenado por haber cometido el delito de abuso sexual gravemente ultrajante por las circunstancias de su realización y agresión con toda arma en concurso real y cumplirá la pena de cinco años de prisión efectiva.

Fue denunciado por la madre de la víctima, una joven de 17 años, el 11 de octubre del año pasado. Esa mañana iba a clases de educación física cuando la interceptó el hombre, exvecino del barrio. Él se bajó de su motocicleta, la agarró del brazo, la arrinconó contra un árbol y tocó sus partes íntimas.

La victima comenzó a gritar y unas vecinas la ayudaron. Vio que él la seguía por lo que pidió ayuda a dos hombres que pasaban por el lugar, que fueron quienes la acompañaron hasta el colegio. Al llegar le contó lo sucedido a su profesor que luego la llevó hasta su casa. 

La denunciante agregó que llamó al 911, y junto a la policía fueron a buscarlo a su domicilio. Él salió corriendo y fue detenido más tarde. Dijo que esta era la primera vez que perseguía a su hija, que siempre la molestaba y se ofrecía a llevarla al colegio.

El juez de la Sala I del Tribunal de Juicio de Orán, Mario Maldonado ordenó que una vez firme el fallo se realice la extracción de material genético del condenado, para su incorporación en el Banco de Datos Genéticos. En el fallo fue absuelto del delito de resistencia a la autoridad, por el principio de la duda.

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